Misión integrada por representantes de la Asociación de Combustibles Renovables (RFA) está esta semana en Tokio para asistir a una serie de reuniones con directivos y representantes de organismos del gobierno japonés.

El objetivo de la misión estadounidense: encontrar estrategias para impulsar las exportaciones de etanol hecho en los EE.UU. para el mercado japonés.

La misión tiene apoyo de la coordinación de la RFA, a través de la gestión de los asuntos regulatorios. Kelly Davis, director de la carpeta, es parte del grupo en Tokio.

El trabajo de la misión no es sólo vender galones de etanol de maíz a Japón. Los estadounidenses están previendo la revisión completa de las políticas energéticas nacionales, que el gobierno japonés celebrará en 2017, y quieren abrir oportunidades para los biocombustibles estadounidense.

Así, de una manera planificada, la misión de los representantes del etanol estadounidense está en negociación con los japoneses.

Japón es comprador tradicional de etanol, incluyendo de Brasil, para la fabricación de bebidas y de productos industriales y centrados en la limpieza. Con la revisión, en 2017, el mercado japonés también puede abrir oportunidades para el etanol combustible.

La misión estadunidense, por ejemplo, se centra en el E10, mezcla de 10% de etanol  a 90% de gasolina.

En 2014, los EE.UU. produjeran 14,3 billones de galones o 52,9 billones de litros, según una encuesta de la RFA.

Las exportaciones de etanol en Estados Unidos en 2014 ascendieron a 825 millones de galones, o 3 billones de litros, de acuerdo con la RFA.

Las exportaciones fueran para  51 países, de los cuales Canadá fue el mayor cliente con el 43% de las importaciones, seguido por Brasil con 13% del total. Japón no es mencionado en la lista de los principales importadores de biocombustibles. Pero ahora los Estados Unidos quieren ampliar esta participación.

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